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LA RAZÓN Y EL CORAZÓN
MANUEL
LOPEZ JEREZ
Los equipos de trabajo, para ser más eficientes, eficaces,
productivos y competitivos, necesitan estar dirigidos inteligentemente.
Un equipo competitivo está liderado por un profesional inteligente,
que dirige las acciones de los miembros del equipo pensando y sintiendo.
Tenemos muy claro, y asimilado, que la inteligencia cognitiva,
asociada únicamente a la razón, bajo cuyas órdenes
está la lógica, la reflexión, y la acumulación
de datos, es necesaria para llevar a cabo un proyecto con un equipo
de personas. Lo que no tenemos tan claro es que las emociones (las
nuestras y las de los demás) bien gestionadas, puedan ayudar
a un directivo a ser más productivo, más rentable
en su gestión organizacional.
A la capacidad para conocer y controlar las emociones (propias
y ajenas), se la denomina INTELIGENCIA EMOCIONAL.
La gestión adecuada de las emociones, potenciando las positivas:
alegría, esperanza, amor, compasión, y disminuyendo
las negativas: ira, miedo, tristeza, culpa; es requisito sine qua
non para garantizar el éxito de una dirección excelente.
Vivimos inmersos en el cambio continuo, en la incertidumbre, donde
las emociones están ocupando el protagonismo que lógicamente
les corresponde.
Para dirigir con inteligencia emocional debemos profundizar y conocer
cuales son las competencias de este tipo de inteligencia:
1.- El conocimiento de las propias emociones (Autoconsciencia).
- El conocimiento de unos mismo, nuestros defectos y cualidades.
- La capacidad de reconocer un sentimiento en el mismo momento que
aparece.
- La capacidad de autoevaluarse uno mismo de forma objetiva y realista.
2.- La capacidad para controlar las emociones (Autocontrol).
- El autocontrol emocional es el dominio que ejerce la persona sobre
sus reacciones y la
expresión de sus emociones.
3.- La capacidad de motivarse uno mismo (Automotivación).
- El control de la vida emocional y su subordinación a una
meta, puede ser esencial para mantener la motivación.
4.- El reconocimiento de las emociones ajenas.
- La empatía, es sentir lo que está sintiendo el otro
para comprender mejor sus sentimientos.
5.- El control de las relaciones (Habilidades sociales).
- Utilización adecuada de la comunicación.
- Relacionarse adecuadamente con las emociones ajenas.
Continuando con la profundización y el conocimiento de la
inteligencia emocional debemos conocer cuáles son sus habilidades
básicas:
1.- Organización de grupos. Coordinar y movilizar los esfuerzos
de un grupo de personas.
2.- Negociar soluciones. Prevenir conflictos y solucionar los existentes.
3.- Conexiones personales. Asentada en la empatía, básica
para el trabajo en equipo.
4.- Análisis social. Intuir los sentimientos, los motivos,
y los intereses de las personas.
Usted puede preguntarse: ¿Para qué sirve la inteligencia
emocional? ¿Qué rendimiento puedo obtener de este
tipo de inteligencia? Entre los beneficios debemos mencionar:
A) La confianza en uno mismo, y la capacidad de alentar el desarrollo
de los demás.
B) La capacidad para liderar equipos
C) La adaptabilidad
D) La motivación de logro
Todos estos beneficios podemos resumirlos diciendo que la gestión
de las emociones nos ayuda a ser más eficientes, y a desarrollarnos
profesionalmente.
En el mundo de la empresa es muy importante optimizar los recursos:
materiales y humanos. Para optimizar estos recursos, no solo hay
que prestar atención al balance y a los activos tangibles.
Los activos intangibles: las expectativas, los valores, las soluciones,
los sentimientos; marcan la diferencia de una empresa normal a una
empresa excelente.
Los responsables de valorar y potenciar los activos (tangibles
e intangibles): Directores, gerentes, jefes de distintas áreas,
tienen que liderar a sus equipos con un estilo de LIDERAZGO EMOCIONAL
para optimizar el rendimiento del capital humano.
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